Escrito por Alejandro Torres Rivera
17 de diciembre de 2025
El pasado 16 de noviembre se llevaron a cabo elecciones presidenciales y legislativas en Chile. En esa primera vuelta, ninguno de los candidatos/as presidenciales obtuvo suficientes votos para obtener un mandato en la primera vuelta, por lo que se llevó a cabo una segunda vuelta electoral presidencial el 14 de diciembre de 2025. En la primera vuelta resultó con un mayor número de votos la candidata comunista Jeannette Jara, de la coalición “Unidad Por Chile”. Recibió el respaldo del electorado de centro izquierda, obteniendo el 26.8% de los votos (3,472,999). En segundo lugar llegó el candidato de la derecha, José Antonio Kast, quien obtuvo por la coalición “La Fuerza del Cambio”, el 23.9% de los votos (3,095,021)
En la segunda vuelta se enfrentaron los candidatos por Unidad por Chile y La Fuerza del Cambio, resultando ganador José Antonio Kast, quien logró aglutinar tras su candidatura toda la derecha chilena con 58.18 % de los votos, frente a Jeanette Jara, quien obtuvo el 41.82 % de los votos.
En la segunda vuelta en las elecciones, distinta a la primera donde el elector vota por el candidato de su preferencia a partir de su afiliación política; en esta segunda vuelta, coaliciones políticas y electores se unen en torno a una candidatura para intentar derrotar al grupo contrario, independientemente no se haya consolidado una sola voluntad en el programa de gobierno para el término del mandato correspondiente.
Jeannette Jara de 51 años, proviene de una familia de ingresos módicos. Su padre fue mecánico industrial y sindicalista. Luego de su estudios universitarios iniciales en administración pública, eventualmente estudió derecho. Trabajó como Asesora en el Ministerio de Desarrollo Social y posteriormente, bajo el gobierno de Michelle Bachelet, fue Subsecretaria de Previsión Social. Durante el gobierno de Gabriel Boric asumió la dirección del Ministerio del Trabajo. Se trata de la primera comunista en regresar a una posición de gabinete del gobierno chileno tras el Golpe de Estado de 1973.
En el caso de José Antonio Kast, estas elecciones representaron su tercer intento por llegar a la presidencia del país. En su primer intento en 2017 captó el 8% de los electores, en el segundo intento en 2021 obtuvo el 44% de los votos. Entonces Gabriel Boric fue favorecido con el 56% de los votos.
Kast es un católico conservador opuesto al matrimonio del mismo sexo y al aborto, incluso en los casos de violación que contempla la ley chilena.
La BBC le catalogó más a la derecha del último presidente conservador chileno, Sebastián Piñera, “quien gobernó en dos mandatos y murió el año pasado”. Kast ha dejado claro su identificación con el presidente estadounidense Donald Trump, con el argentino Javier Milei y con el salvadoreño Nayib Bukele. De acuerdo con la BBC, “Kast viene del núcleo más a la derecha de lo que se llama en Chile la derecha tradicional, que es una derecha que no ha tenido credenciales muy democráticas: es la derecha que respaldó a Pinochet”.
En las elecciones de 2025 el voto de los chilenos es obligatorio, de ahí la gran participación de votantes en la primera y segunda vuelta. De lo anterior se desprende el por qué Kast haya sido el presidente electo con mayor número de votos en la historia reciente de Chile, a casi 3 millones más que Jara.
En el discurso electoral previo a las elecciones, Kast enfatizó en los temas de seguridad, inmigración y la reducción del gasto social. Auguró tiempos duros para los chilenos en un llamado “gobierno de emergencia”, lo que supone la aplicación a la población chilena de la medicina amarga que gobiernos anteriores de claro corte neoliberal han implicado para el país.
No sería la primera vez que en Chile se aplica la doctrina de choque neoliberal. De hecho fue Chile el tubo de ensayo donde se experimentó, luego del Golpe de Estado de 1973, con las políticas neoliberales que luego veríamos fueron aplicadas en otros países.
Naomi Klein, en su libro Decir no no basta (2017), indica que la propuesta neoliberal sostiene que “el mercado siempre tiene la razón, que su regulación siempre es un error, que lo privado es bueno y lo público es malo, y que lo peor de todo son los impuestos destinados a sostener los servicios públicos.”
Sostiene la autora que el “neoliberalismo es una forma extrema de capitalismo que empezó a imponerse en la década de 1980 con Ronald Reagan y Margaret Thatcher, pero que viene siendo la ideología imperante de las élites mundiales desde la década de 1990, independientemente de su afiliación política”. Indica la autora:
“…Según la concepción neoliberal del mundo, los gobiernos existen para crear las condiciones óptimas para que los intereses privados maximicen sus beneficios y su riqueza, basándose en la teoría de que esos beneficios y el consiguiente crecimiento económico favorecerían a todo el mundo en un goteo de arriba abajo…, en última instancia. Si no funciona, y persiste o empeora la terca desigualdad (como invariablemente sucede), entonces, según esta visión de mundo, eso tiene que deberse al fracaso de los individuos y las comunidades que sufren.”
Un elemento cardinal de esta visión es la premisa de que “la política gubernamental y los fondos públicos jamás deben utilizarse para reducir desigualdades, mejorar la vida de los ciudadanos o hacer frente a crisis estructurales.”
Finalmente, Klein nos dice que los intrumentos fundamentales del proyecto neoliberal son: la privatización de la esfera pública; la desregulación de la esfera corporativa e impuestos a costa de recortes en los servicios públicos, todo ello blindado mediante acuerdos comerciales favorables a los intereses de las corporaciones.
Siguiendo el modelo de Trump, Kast ha planteado la construcción de un muro que separe a Chile de Perú y Bolivia como mecanismo para impedir la inmigración a su país. Igualmente, siguiendo el modelo del presidente salvadoreño, su propuesta de Mano Dura se inscribe en aquellas medidas adoptadas por Nayib Bukele en el país centroamericano. Siguiendo el modelo del presidente argentino Javier Milei, Kast propone un ajuste fiscal de $6 mil millones en un plazo de 18 meses, recortando el gasto público, lo que se reflejará sin dudas en la reducción de la inversión del Estado en los programas sociales. No podemos dejar de señalar la empatía de Kast con el expresidente brasileño, Jair Bolsonaro, sosteniendo que su condena por parte de los jueces brasileños estuvo basada en consideraciones ideológicas.
Habiendo obtenido 76 escaños en la Cámara de Diputados, Kast queda a dos votos para contar con la mayoría absoluta de diputados en dicho cuerpo. Unidad por Chile obtuvo 61 escaños. Los 15 diputados obtenidos por los partidos verdes, regionalistas y humanistas, considerados independientes, determinarán el contenido de la legislación a ser aprobada en los próximos 4 años en Chile. En el Senado, tampoco hay un partido que haya obtenido la mayoría absoluta, lo que requiere 26 senadores.
De acuerdo con información producida por la bbc.com, el padre de Kast, Michael Kast, es un inmigrante alemán que llegó a Chile luego de la Segunda Guerra Mundial, Se indica que fue miembro del Partido Nazi a los 18 años, según lo refleja un documento de 1942. El presidente electo de Chile ha negado la vinculación de su padre con el nazismo. No obstante, el presidente electo por derecho propio es un reconocido derechista habiendo defendido la Dictadura Militar de Augusto Pinochet y declarado que si el Dictador figurara en la papeleta, votaría por él. Su hermano mayor, de nombre Miguel, fue Ministro y presidente del Banco Central de Chile durante la Dictadura, un gobierno que se caracterizó por las violaciones de derechos humanos, torturas, asesinatos y desapariciones de miles de chilenos. En el caso del presidente electo, en el pasado señaló que el gobierno encabezado por Augusto Pinochet, hizo “muchas cosas por los derechos humanos de otras personas.”
A Kast se le vincula con la agrupación de derecha Unión Democrática Independiente, por la que fue concejal y diputado. Habiendo abandonado dicha agrupación política, fundó el Partido Republicano, muy cercano a lo que en el Estado español es la agrupación VOX, siendo en las pasadas dos elecciones candidato a la presidencia de Chile. En el pasado tercer intento ha ganado en la segunda vuelta la presidencia de Chile.
En su escrito El pinochetismo vuelve a la Moneda, Manu Pineda señala con sobrada razón en la página mundo obrero del Partido Comunista de España, en referencia a Chile que el “fascismo no desapareció: mutó. Aprendió. Se adaptó a las nuevas condiciones políticas, culturales y comunicacionales del capitalismo contemporáneo.”
Señala a raíz del triunfo electoral de Kast en la segunda vuelta que “el proyecto de fondo es el mismo: destrucción de los derechos sociales, aniquilación de las organizaciones populares, criminalización de la izquierda, subordinación total al capital transnacional y eliminación de cualquier atisbo de soberanía popular. Lo que ha cambiado, señala, “no es el objetivo sino el método.” Considera que hoy no es necesario alcanzar el poder suspendiendo formalmente la democracia, sino que “es suficiente vaciarla de contenido.” En referencia al nuevo presidente electo de Chile expresa lo siguiente:
“José Antonio Kast es la expresión política coherente de una herencia nunca depurada. Representa la continuidad ideológica, cultural y económica del pinochetismo, ahora legitimada por el voto y por el uso sistemático del miedo, la mentira y la manipulación mediática. El mensaje es claro: se puede defender a la dictadura, relativizar sus crímenes y reivindicar su legado sin necesidad de pedir perdón ni de esconderse.”
Pineda nos recuerda que “el fascismo nunca llega anunciándose como tal.” Por el contrario, llega con un discurso de orden, de libertad, de moralidad y antipolítico; y cuando lo tenemos ya de frente, “ha desmontado los mecanismos de defensa democrática”
El próximo 11 de marzo de 2026 Kast asumirá como presidente el poder político de Chile. Las riendas del país las recibirá cuando el presidente saliente, Gabriel Boric, hará el traspaso de mando.
Todo parece indicar que a Chile le esperan años difíciles.
Columnas
- Historia Militar de Puerto Rico-2026
- LA RESISTENCIA A LA REPRESIÓN CONTRA EL MOVIMIENTO INDEPENDENTISTA EN PUERTO RICO: apuntes generales
- A cuatro años del inicio de la operación militar limitada de la Federación de Rusia en suelo ucraniano: breve reflexión
- Ataques a las soberanías en la era de Trump
- Relaciones secretas Cuba y Estados Unidos




