Escrito por Julio A. Muriente Pérez | MINH

Un caso particularmente indeseable es el de Luis Dávila Colón; no por anexionista, sino porque tras una fachada pretendidamente ilustrada se anida un espíritu cínico, nihilista, irrespetuoso, insultante y destructivo, intelectualmente irresponsable, pretendidamente impune y detestablemente arrogante y corrosivo. Vergonzoso para cualquiera que se respete a sí mismo.
Escrito por Julio A. Muriente Pérez | MINH

El 23 de diciembre de 1972 a las doce y treinta y cinco minutos de la madrugada se registró un temblor de tierra en Managua, Nicaragua, que duró treinta segundos. Desoló la capital de ese país centroamericano y provocó la muerte a casi 20 mil personas, heridas a otras 20 mil y dejó 280,000 damnificados. La intensidad de aquel movimiento sísmico fue de 6.2 grados en la escala Richter. Tuvo como epicentro el lago Xolotlán, cercano a la capital.







