Escrito por Alejandro Torres Rivera / Presidente CAAPR

En días recientes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump hizo público su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, por lo que su embajada sería trasladada próximamente desde Tel Aviv a dicha ciudad. La decisión del presidente estadounidense se produce apenas unos días después de que el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa y su presidente Vladimir Putin anunciaran que, junto a las Fuerzas Armadas de la República Árabe Socialista Siria, los últimos reductos ubicados a ambas márgenes del Río Éufrates en poder del Estado Islámico habían sido aniquilados.
Hoy la bandera de la independencia, es la bandera de la nación puertorriqueña. Es la bandera que es honrada y reconocida internacionalmente en eventos deportivos; es también la bandera que por decenas de miles se exhibe en los desfiles realizados en diferentes ciudades estadounidenses por los puertorriqueños que afirman su propia identidad en suelo extranjero; es la bandera con la cual nuestras familias despiden o reciben a los soldados puertorriqueños que forman parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos en medio de conflictos bélicos; y es la bandera que cada día vemos flotando, hoy más que nunca, en nuestras residencias, vehículos y centros de trabajo, afirmando nuestra identidad nacional y nuestra voluntad como pueblo de sobreponernos a los desastres naturales que nos dejaran los huracanes Irma y María.






