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LA ESTRATEGIA NACIONAL DE SEGURIDAD DE ESTADOS UNIDOS 2025: su contenido

 

 

9 de diciembre de 2025

De acuerdo con escrito titulado “Análisis de la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional 2025 de los Estados Unidos” redactado por Christian D. Villanueva López para  la revista electrónica Ejércitos.com, una estrategia nacional de seguridad “es un documento marco mediante el cual un Estado define cómo entiende sus riesgos y amenazas principales, qué intereses considera vitales y qué objetivos políticos pretende proteger o alcanzar generalmente  a medio y largo plazo, así como los medios que está dispuesto a emplear para ello.”

 

Indica el texto que un documento de tal naturaleza debe contestar al menos las siguientes interrogantes: (a) qué hay que proteger y por qué; (b) de qué hay que protegerse; (c) cómo se ha de actuar. Se trata de un documento que si bien  no está sujeto a un plazo especial, pero desde el final de la Guerra Fría se ha publicado de manera esporádica vinculado a situaciones políticas.

 

 

 

A raíz de la llegada a la presidencia de Estados Unidos de Donald Trump señala el texto:

 

“La estrategia de Seguridad Nacional aprobada por Donald Trump al inicio de su primer mandato, en 2017,supuso otro giro al proclamar sin ambigüedades el retorno a la competición entre grandes potencias, especialmente frente a China y Rusia. El lenguaje enfatizó la soberanía económica, el endurecimiento de fronteras y la idea de ‘paz mediante la fuerza’, con menos confianza en la gobernanza global como marco central. Tendencias que, como veremos, se han acentuado enla Estrategia de Seguridad Nacional de 2025.

 

En el interín, el documento presentado en 2022 por Joe Biden mantuvo la competencia estratégica como eje, pero con un tono más orientado a liderar coaliciones y reforzar alianzas democrática, buscando apoyos para hacer frente a los países revisionistas, algo que ahora mismo parece haber saltado en buena medida por los aires.

 

En conjunto, la trayectoria desde los noventa muestra un movimiento desde la gestión del momento unipolar y la expansión del orden liberal, hacia el paradigma antiterrorista del 11-S, y luego hacia la competencia prolongada entre grandes potencias en un mundo tecnológicamente disputado y políticamente más fragmentado. También, por las mismas razones, el paso de unos Estados Unidos que buscaban liderar y se sentían cómodos en un concierto internacional amigable en el que eran admirados,  a otro que no tiene miedo en hablar abiertamente del empleo del poder duro, de competición, de realineamientos estratégicos o de un ‘Corolario Trump’ para restaurar la preeminencia estadounidense y contrarrestar la influencia extranjera en el Hemisferio Occidental.”

 

Con fecha de noviembre de 2025 la Casa Blanca ha hecho público el documento titulado Estrategia Nacional de Seguridad. El documento introductorio que acompaña la publicación es una carta suscrita por Donald Trump, donde señala que ha restaurado la soberanía estadounidense sobre sus fronteras y desplegado sus fuerzas armadas para detener la invasión de su país. Se precia, además, de haber reforzado las capacidades militares de Estados Unidos con una inversión de $1 trillón; reconstruir la alianza de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), incrementando el presupuesto de sus países participantes en materia de defensa  de 2% a 5%  del Producto Interno Bruto de los países; la imposición de tarifas, a los productos de países extranjeros; la repatriación de industrias; la reducción de las capacidades nucleares de la República Islámica de Irán; su declaración de guerra al narcotráfico; y la solución de diversos conflictos armados regionales como son los casos de  Camboya/Tailandia; Kosovo/ Serbia; República Democrática de Congo/Ruanda; Paquistán/India: Israel/Irán; Egipto/Etiopía; Armenia/Azerbaiyán y el fin de la guerra en Gaza.

 

El documento, indica Trump, constituye la hoja de ruta para asegurar que Estados Unidos se mantenga como la nación más exitosa en la historia humana. Preguntándose en el documento a qué aspira Estados Unidos, el documento contesta indicando que Estados Unidos  aspira a lograr su existencia como un país “independiente, república soberna cuyo gobierno asegure a sus ciudadanos los derechos naturales” confiados por Dios. Para ello, indica, el gobierno de Estados Unidos debe proteger al país, al territorio, su gente y su economía de ataques de sus enemigos; controlar sus fronteras; desarrollar una infraestructura resiliente ante desastres naturales y amenazas extranjeras; reclutar, entrenar  y equipar la más poderosa, letal y tecnológica capacidad militar; el fortalecimiento de las capacidades nucleares disuasivas, incluyendo un “Escudo Dorado” que proteja al país; el desarrollo de una fuerte economía y del sector industrial a la vez que hacer innovaciones productivas en el sector de la energía, las tecnologías y la cultura. Sin ellas, indica, no habría seguridad a largo alcance. Estados Unidos debe mantener la capacidad para ejercer su influencia sobre otras naciones.

 

Para lograr sus metas, Estados Unidos debe, en el Hemisferio Occidental, promover gobiernos estables que limiten la emigración en masa hacia Estados Unidos; que cooperen en su campaña antinarco-terrorista, contra los carteles y organizaciones criminales; mantener la zona al margen de la incursión de empresas extranjeras hostiles garantizando el valor añadido por Trump a la Doctrina Monroe del Siglo 19.

 

En la Región del Pacífico, Estados Unidos debe preservar  y mantener las vías de navegación y las cadenas de distribución abiertas en cuanto a las materias críticas; en Europa, debe apoyar la libertad y seguridad de sus aliados; y en el Medio Oriente, impedir que poderes exteriores dominen el control de los recursos de gas y petróleo, así como los conflictos militares.

 

El documento señala que Estados Unidos cuenta con la posición más envidiable a escala global basada en las siguientes premisas: (a) su sistema político; (b) una economía innovadora que atrae acceso a su mercado; (c) un sistema financiero y de capital con el dólar como moneda uniforme; (d) tecnologías innovadoras; (e) la mayor y más poderosa capacidad militar; (f) la más amplia red de alianzas, tratados y aliados en el mundo; (g) abundantes recursos naturales; (h) ejercicio de influencia cultural; y  (i) patriotismo de sus ciudadanos.

 

De acuerdo con el documento, la influencia de Donald Trump le ha provisto, además, a Estados Unidos, una cultura de competencia frente a  prácticas discriminatorias y anti competitivas; la adopción de medidas que llevan a la reconstrucción de una clase media; a la reindustrialización de la economía apoyando a esa clase media y sus cadenas de distribución; a la reducción de impuestos convirtiendo a Estados Unidos nuevamente como el primer lugar para hacer inversiones de capital y el desarrollo de tecnologías emergentes que aseguren prosperidad, competitividad; y el dominio en el plano militar para generaciones futuras.

 

Los principios que regulan la nueva estrategia en cuanto a relaciones internacionales se define a base de consideraciones pragmáticas, no como en el pasado, en políticas ideológicas. Por eso Trump es considerado como el “Presidente de la Paz”.

 

Señala que es a partir de dicho enfoque que Trump ha logrado asegurar algo sin precedentes: la solución de ocho conflictos.

 

Indica el documento que Trump ha demostrado que Estados Unidos, en materia de política exterior, inteligencia y defensa, se ha conducido basado en los siguientes principios: (a) enfocarse en una definición de intereses  de seguridad nacionales. (b) la paz a través de la fuerza como el mejor detente; (c) un país con intereses tan diversos no puede estar predispuesto rígidamente al no intervencionismo. La predisposición al no intervencionismo es un impedimento a un intervencionismo justificado; (d) flexibilidad realista afirmando que no es inconsistente o hipócrita mantener buenas relaciones con un país gobernado por sistemas y sociedades distintas al sistema de gobierno prevaleciente en Estados Unidos; (e) los intereses de Estados Unidos están por encima de sus relaciones con otros países; (f) Estados Unidos siempre defenderá su propia soberanía, protegiendo el país de las organizaciones transnacionales, países extranjeros o entidades que atenten contra los derechos de sus ciudadanos o manipulen su sistema de inmigración; (g) Estados Unidos no permitirá que ninguna nación domine o amenace sus intereses a escala global o regional; (h) la reconstrucción de su economía priorizando en sus propios trabajadores; (i) intolerancia hacia esfuerzos y prácticas económicas predatorias o impositivas que coloquen en desventaja los intereses estadounidenses; y (j) competencia por mérito donde la prosperidad y seguridad dependa del desarrollo y promoción de la competencia.

 

Dentro de las nuevas prioridades del gobierno de Estados Unidos se encuentran: (a) terminación de la era de la inmigración masiva al país; (b) la protección por parte del gobierno de los derechos dados por Dios a los ciudadano de Estados Unidos: (c) terminación de la era en que Estados Unidos cargaba con el peso de sostener a sus socios en materia militar, contribuyendo estos a los acuerdos de defensa regionales como es el caso de la OTAN; (d) alcanzar acuerdos en regiones y países de la periferia; y (e) seguridad económica, balanceando acuerdos comerciales, asegurando cadenas de suministro y materiales, reindustrialización, reviviendo la base industrial y de defensa, dominio de las fuentes de energía reduciendo costos,  aumentando salarios y asegurando el crecimiento económico de Estados Unidos en el sector financiero.

 

El documento enfatiza los nuevos desarrollos propuestos por Trump a la Doctrina Monroe en el Hemisferio Occidental como mecanismos para restauran el dominio estadounidense en este Hemisferio bajo una nueva doctrina: “Enlist and Expand”. La primera identificando gobiernos y países amigos dispuestos a controlar la emigración de sus ciudadanos hacia Estados Unidos, detener el flujo de drogas, luchar contra los carteles del narcotráfico y la manufactura de drogas fortaleciendo sus capacidades de estabilidad y seguridad en tierra y mar. La segunda, aumentando el número de gobiernos y países amigos.

 

Junto con lo anterior, la Directiva sobre Seguridad propone: (a) reajustar la presencia militar global para atender con urgencia las amenazas y escenarios de importación de drogas hacia Estados Unidos; (b) una mayor presencia de la Marina de Guerra y de la Guardia Costanera para controlar las líneas y amenazas de introducción de drogas o promoción del tráfico ilegal de personas; (c) identificar objetivos para asegurar las fronteras y vencer los carteles de drogas, incluyendo el uso de fuerza letal para sustituir las estrategias de interdicción de décadas pasadas ya fracasadas; y (d) expandir o establecer accesos a importantes localidades. Indica que Estados Unidos priorizará en la diplomacia y su relación con países socios. Encomienda al Consejo Nacional de Seguridad iniciar inmediatamente un plan robusto Inter agencial, apoyado por la comunidad de inteligencia para identificar puntos estratégicos y recursos en el Hemisferio para trabajar con países socios, independientemente cuenten con gobiernos que ideológicamente no coincidan con el de Estados Unidos.

 

Finalmente indica que el gobierno de Estados Unidos debe establecer relaciones de colaboración con el sector privado de Estados Unidos identificando áreas de inversiones y oportunidades para la empresas estadounidenses en la región. Indica también que Estados Unidos debe resistir y revertir impuestos que de alguna manera coloquen en desventaja a los empresarios estadounidenses.

 

En el caso de Asia, el documento plantea la necesidad de revertir décadas de premisas equivocadas en torno a la República Popular China al abrir el mercado a partir de 1979 y promoviendo la inversión estadounidense en dicho país. Indica que la región Indo-pacífica es la fuente por donde transita la mitad los bienes comerciales y seguirá siendo en el futuro en el presente siglo. De ahí que indique será escenario de fuertes batallas comerciales. Por esto, indica, el presidente Trump estará intentando fortalecer acuerdos con sus socios en la región. A su vez, propone balancear la economía de Estados Unidos con relación a la de China asegurando la independencia económica del país.

 

Señala que Estados Unidos debe defender su economía mediante estrategias que le protejan de subsidios y practicas industriales predatorias; prácticas ilegales de mercadeo, destrucción y desindustrialización de empleos; espionaje y robo a gran escala de propiedad intelectual, amenazas a sus cadenas de distribución; limitaciones de acceso a recursos minerales y tierras raras; exportación de fentanilo; y la propaganda, operaciones para influir o desarrollar subversión cultural. Se propone unir la economía de Estados Unidos de $30 trillones, a los $35 trillones de sus socios, para así tener el control de más de la mitad de la economía mundial; invertir en investigaciones con fines militares; y una vez más, insistir en la vinculación del gobierno con la empresa privada en  el desarrollo de infraestructura crítica.

 

Estados Unidos debe restaurar  un balance militar  y diplomático favorable junto a sus aliados en la región procurando que países como  Japón, Corea, Australia, Canadá , México  y claro está Europa, adopten políticas comerciales que a su vez hagan un balance con la economía de China en materia de consumo ya que  el Sudeste de Asia, América Latina y el Medio Oriente no pueden absorber la capacidad de China. Estados Unidos debe, junto a sus aliados  presentar una respuesta al plan que se ha formulado por el llamado “Sur Global”.

 

Sobre el viaje de Trump a países del Golfo Pérsico, indica que  demuestra el interés de parte de éstos por la Inteligencia Artificial superior de Estados Unidos, lo que también debería ocurrir respecto a otros aliados europeos, asiáticos, la India y África. Igualmente, Estados Unidos debe ayudar a países en desarrollo a procurar desarrollar sus propios mercados de capitales teniendo  a escala mundial como divisa el dólar

 

Tomando en consideración que un tercio del transporte global de mercancías anualmente discurre a través del sur del Mar de China, señala la importancia de preservar como prioridad la política de Estados Unidos con relación a Taiwán. En consecuencia, Estados Unidos no favorece un cambio en el estatus quo con relación al Estrecho de Taiwán. Estados Unidos favorece el incremento en sus relaciones de defensa con relación a Japón y Corea y su presencia militar en el Pacífico Occidental.

 

En el caso de Europa, la estrategia de seguridad señala, en clara referencia a la Federación de Rusia, que el continente debe permanecer siendo “europeo”. Señala que está en el mejor interés de Estados Unidos el cese expedito de las hostilidades en Ucrania de manera que se estabilicen las economías europeas; prevenir que no haya un incremento y expansión de la guerra; que se restablezca una estabilidad estratégica con la Federación de Rusia; y que se avance hacia un plan de reconstrucción de Ucrania que le permita sobrevivir como un Estado viable. Indica que la guerra en Ucrania ha tenido el efecto de incrementar la dependencia en Europa de Alemania. Bajo la premisa de que la mayoría de Europa desea paz, sin embargo, no se ha traducido en una política básicamente por que los gobiernos subvierten los procesos democráticos. De ahí que Estados Unidos deba ayudar a Europa a corregir su actual trayectoria.

 

En algunas décadas, algunos integrantes de la OTAN ya no serán europeos, por lo que debe priorizarse en: (a) restablecer condiciones de  estabilidad en Europa y de ésta con la Federación de Rusia; (b) habilitar a Europa para que asuma la responsabilidad de su propia defensa sin que otra potencia o poder contrario la domine; (c)  ampliar la capacidad de Europa de mantener su actual trayectoria con países no europeos; (d) abrir el mercado europeo a bienes y servicios estadounidenses ofreciendo buen trato a trabajadores y empresarios estadounidenses; (e) construir intercambios comerciales saludables entre naciones de Europa Central, Oriental y del Sur en materia armamentista, ventas, colaboración política, cultural y educativa; (f) eliminar la percepción y evitar la realidad de que la OTAN se proponga ampliar su alianza; y (g) promover que Europa tome acciones para prevenir la sobre producción mercantilista, el robo de tecnologías, el ciber espionaje y otras prácticas hostiles.

 

Con relación al Medio Oriente, el documento parte de la premisa de que al presente la política exterior de Estados Unidos había sido priorizar en dicha región dado sus recursos energéticos. Indica que al presente la capacidad militar de Irán, gracias a la intervención de Israel y los ataques de Trump de junio de 2025, se ha visto disminuida; el conflicto Israel/Palestina ha llevado al cese de hostilidades y la devolución de rehenes, aunque Siria sigue representando un problema potencial. Aun así, Estados Unidos tiene de parte de sus socios en la región su compromiso con combatir el radicalismo y llevar a cabo reformas.

 

Estados Unidos se compromete a garantizar las líneas de suministro en el Golfo evitando que caigan en manos de sus enemigos; mantener la apertura del Estrecho de Ormuz y la navegación en el Mar Rojo. Estados Unidos, también  impedirá que terroristas exporten su terror hacia los intereses estadounidenses en su país y mantendrá la seguridad de Israel. Igualmente procurará que otros países de la región en el mundo musulmán se adhieran a los Acuerdos de Abraham.

 

En lo que respecta a África, en el pasado  Estados Unidos centró su política en promover una ideología liberal en éstos. Ahora debe procurar ser socio de algunos países para reducir los conflictos internos, desarrollar relaciones mutuamente beneficiosas y trascender el paradigma de ayuda exterior a uno de inversión y crecimiento tomando en consideración los abundantes recursos y potencial económico.

 

Se trata de una Estrategia de Seguridad basada en la visión que de sí mismo y de su administración sostiene Donald Trump. No es sino una proyección imperial global de Estados Unidos donde el resto de los países del mundo pasen a depender de dicho país.

 

Roma parece volver a arder en llamas, mientras el Nerón del siglo 21 toca su arpa.

 


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