16 de abril de 2026
Mientras los tambores de intervención estadounidense sobre Cuba resuenan en días recientes con mayor sonoridad, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reafirma que la postura histórica de su gobierno y la Revolución Cubana descansan en la premisa histórica de ser Cuba ser Estado libre, soberano y en pleno ejercicio de su autodeterminación e independencia, libre a su vez del tutelaje estadounidense. Las palabras del presidente cubano a la periodista de NBC News, Kristen Welker, en entrevista efectuada en La Habana para el programa Meet the Press, sin embargo, reiteraron la disposición de su gobierno de sostener conversaciones con Estados Unidos, dejando claro como parámetro para tales conversaciones el siguiente: “Tenemos un Estado libre y soberano…gozamos de autodeterminación e independencia, y no estamos sujetos a los designios de Estados Unidos.
La entrevista con la periodista de NBC News se efectuó a la par con las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, insinuando que una vez concluya lo relacionado con la intervención en curso de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán, sus ojos serían puestos sobre la república de Cuba.
Entre las expresiones de Trump se encuentran las siguientes: que “Cuba será la próxima”, que va a “tomar el control de Cuba”, que su gobierno y su liderato es “malo y corrupto”, que es necesario forzar “un cambio de régimen”, que Cuba es un “país mal gestionado”, que en la Isla opera un régimen “muy opresivo”, que es necesario un cambio de su “sistema económico” y que Cuba es un país en vías de colapsar. La soberbia imperial de Donald Trump le lleva a indicar la intención de “una toma de control amistosa de Cuba”, junto a otras imputaciones dirigidas a pretender justificar ante el pueblo norteamericano su intención de atacar de alguna manera a este país caribeño.
A lo que ha sido el bloqueo económico impuesto desde la década de 1960 al pueblo cubano, se ha sumado, a partir de enero de 2026, el bloqueo energético impidiendo que buques petroleros lleven a Cuba el combustible necesario para atender la demanda energética que Cuba necesita. Cuba al presente produce alrededor del 40% del petróleo que consume; es decir, 40 mil barriles diarios de los 100 mil barriles que demanda el país. Desde que en el mes de enero de 2026 se impidiera el acceso de buques tanque de matrícula mexicana para el envío de petróleo a Cuba, sólo el buque tanque ruso, Anatoly Kolodkin ha podido llevar a Cuba 100 mil toneladas (730 mil barriles) de petróleo.
En la entrevista efectuada al presidente cubano, éste dejó claro “no existe justificación alguna para que Estados Unidos lance una agresión militar contra Cuba”. No obstante, también advirtió que de esto suceder, “habrá combates, habrá lucha, nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos porque como dice nuestro himno nacional: ‘Morir por la patria es vivir”. Este elemento, presente en el himno nacional de Cuba, nos remite en alguna medida a la expresión del poeta lírico romano Horacio, cuando en una de sus Odas expresa: Dulce et decorum est pro patria mori.
El presidente cubano indicó a la periodista que una invasión de Estados Unidos a su país sería “costosa” y afectará “la seguridad regional”. Indicó que el gobierno de Estados Unidos no tiene “moral para exigir nada” a Cuba. De paso, indicó que de la misma manera que Cuba no demandaría de Estados Unidos un cambio de su sistema político, tampoco Estados Unidos debe demandar de Cuba un cambio en su sistema político.
La doctrina militar de Cuba ante una agresión por parte de Estados Unidos tiene como la premisa defender al país bajo el concepto de “Guerra de todo el Pueblo”. Lo anterior significa, asumiendo el escenario de una invasión con el propósito de ocupar el territorio cubano, hacer demasiado costosa para Estados Unidos tal invasión. Se trata de un esquema de defensa donde se disuada a Estados Unidos de emprender contra Cuba tal agresión, a la vez que Cuba apela al proceso diplomático como alternativa a la confrontación militar. Como indicó Díaz-Canel en la entrevista, aun reconociendo las dificultades para alcanzar algunos acuerdos entre las partes, “el diálogo es posible”.
A lo largo de todos los años de intentos del gobierno de Estados Unidos por destruir la Revolución Cubana, siempre ha habido canales de comunicación entre Cuba y Estados Unidos. Si bien bajo Donald Trump los “avances” limitados de acercamiento entre ambos países bajo la administración Obama fueron en gran medida revertidos unilateralmente por Estados Unidos, acuerdos en las áreas de inmigración/emigración, seguridad, lucha contra el terrorismos y el narcotráfico se han mantenido entre ambos países.
En materia de contactos entre Estados Unidos y Cuba en estos momentos, se ha indicado que las conversaciones entre los dos países se encuentran en alguna medida afectadas ante las posiciones de la comunidad cubana en Miami. De acuerdo con Trump esta comunidad votó mayoritariamente por él. De ahí que se indique que los interlocutores en estos momentos no son dos sino tres partes. Se señala que las posiciones del gobierno de Estados Unidos frente a Cuba son menos radicales que las posiciones de ese exilio cubano.
Señalan medios de comunicación que el jefe de la diplomacia estadounidense, su Secretario de Estado Marco Rubio se mueve ante el dilema de, si bien debe ejecutar las órdenes de su presidente Donald Trump, tiene que tomar también el pulso de las exigencias del exilio cubano. Se indica que su postura ante Cuba en estos momentos, sobre algunos aspectos, podría ser más pragmática que lo que constituyen las demandas del exilio. La situación en Cuba no necesariamente son las mismas condiciones existentes en Venezuela cuando Estados Unidos secuestró al presidente Nicolás Maduro y su esposa en enero de 2026.
Observadores de la situación en Cuba advierten que, de producirse una invasión y ocupación del territorio, en la Isla no habría “una fuerza política capaz de reemplazar el Estado cubano”, ni partir de una “tabula rasa” a la hora de plantear el “cambio de régimen”.
Un tema discutido en la entrevista hecha al presidente cubano fue su posición ante lo que la periodista llamó “su seguridad personal”, tomando como referentes el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro Moros y su esposa, o el asesinato del Ayatola Alí Jamenei en la República Islámica de Irán. De hecho, en el caso de Cuba no hay que ir a estos dos ejemplos. Basta recordar los innumerables intentos de asesinato de Fidel Castro Ruz a lo largo de su vida como dirigente de la triunfante Revolución Cubana y como Comandante en Jefe. La respuesta de Díaz-Canel fue aclararle a la periodista que el liderato de la Revolución Cubana es colectivo; es decir, como señaló Díaz-Canel, “el liderazgo no es individual, es colegiado”. El presidente cubano fue claro al indicar que de la misma manera en que los cubanos están dispuesta a dar la vida por la Revolución, también él como dirigente del país, lo está.
Mientras las amenazas contra Cuba se desarrollan en el contexto del impacto en las relaciones entre los dos países, en Cuba, desde hace meses, se vienen dando los pasos para asegurar la defensa del país ante una agresión. Entre las medidas adoptadas se encuentran la activación de las unidades militares y la realización de ejercicios por parte de los tres ejércitos de tierra: oriente, centro y occidente así como del territorio comprendido en la provincia de La Habana; se han integrado en los ejercicios prácticos las distintas ramas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; se han incrementado las medidas de preparación de parte de los organismos de seguridad del Estado y del Ministerio del Interior; se ha movilizado el componente de las milicias y reservas y se ha puesto en alerta combativa a la población en general.
Si bien como resultado del nuevo bloqueo a los buques petroleros se ha incrementado las necesidades básicas en la población, impactando renglones como la educación, el transporte, la capacidad de asegurar llegar a los trabajos, la salud, la alimentación el pueblo cubano resiste y se prepara para la defensa de su patria. Cuba atraviesa hoy condiciones bajo las cuales, en que en cualquier otro país ya se hubiera llegado al desplome.
El pueblo cubano, sin embargo, sigue resistiendo hoy como lo hizo en el pasado, llamando al combate a los bayameses de hoy y siempre sabiendo que “en cadenas vivir es vivir en afrenta y oprobio sumido.”
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