Escrito por José Rivera Santana
El Gobernador habló de lo que no es y ocultó lo que es. Nunca pensé que se pudiera llegar a tal argucia y niñería. Manipular datos y enredarlos con el propósito evidente de engañar, fue el resultado de la “oratoria” presupuestaria de un verdadero truquero que, por suerte, ya pocas personas le creen.
Con frecuencia me encuentro con compañeros y compañeras que en su saludo inicial o inmediatamente después, me lanzan una expresión de frustración o de impotencia ante la situación que vivimos.
Hay citas que tienen la virtud de una buena foto o imagen: ¡valen más que mil palabras! Es decir, no requieren de mucho análisis o explicación y tratar de hacerlo hasta podría ser equivocado.
La abundante y rica reflexión recogida en múltiples escritos publicados en la internet y otros medios, permite identificar –desde mi perspectiva, claro está– algunos asuntos subyacentes que laten en las distintas formas de abordar la situación en la Universidad de Puerto Rico.
Como se ha dicho tantas veces, hay periodos en la historia que parecen pulverizar la noción del tiempo. Los acontecimientos se suceden con rapidez inusual dejando atrás, incluso, la velocidad con la que el pensamiento, individual y colectivo, puede dar interpretación a lo que ocurre, a sus consecuencias y alcance.



