Escrito por Alejandro Torres Rivera
Hace poco menos de un mes, al referirnos al drama político que se vivía en la Jamahiriya Árabe Libia, mejor conocida en Occidente sencillamente como Libia, describíamos el torbellino político en el cual elementos desafectos del gobierno comenzaban a levantarse contra las instituciones políticas existentes llevando al país a una eventual guerra civil.
Leer más: La crisis política en Libia, Parte 2: La agresión de la OTAN
En el pasado hemos señalado que la política exterior de Estados Unidos es una que no está fundada en principios sino en intereses. El discurso pronunciado por el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama el pasado 28 de marzo de 2011, viene a confirmar nuestras afirmaciones.
El 16 de marzo del año en curso, el Grupo de Trabajo de Casa Blanca produjo su anunciado Informe. Del mismo han surgido varias lecturas, la mayor parte de ellas enfocadas en el tema del status, si prestar atención a la relación del referido tema con las medidas económicas que propone.
Con bombos y platillos la prensa en Puerto Rico ha descrito la reciente autorización de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos para viajar a la República de Cuba.
Durante más de un mes nuestras miradas han estado puestas en los sucesos acaecidos en Líbano, Egipto, Sudán, Túnez, Libia, Bahréin, Yemen, Marruecos, Omán, Jordania, etc. 



